Lenguaje, Capacitacion y Voluntad
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Tres oportunidades de un Sistema de Protección Civil
La Protección Civil en el mundo y Chile es un tema que ha tomado relevancia en los últimos tiempos. A medida que han evolucionado y se han desarrollado las comunidades, la industria y la vida en general, ha tomado importancia el concepto de desarrollo sustentable; lo que implica el cuidado integral de nuestra población y medio ambiente. El desarrollo sustentable de los proyectos implica asegurar la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras, desarrollo que debe considerar la gestión de riesgo en virtud de las variables de riesgo existentes.
Sin embargo en nuestro país tenemos algunas barreras que debemos enfrentar como oportunidades, que impiden un avance sustancial en la materia, estas barreras están marcadas por diferencias de conocimiento de los actores o individuos que forman parte de un complejo sistema llamado Protección Civil, un lenguaje común y uno de los factores más arraigados y según mi percepción el más complejo de erradicar corresponde a la voluntad de ceder los espacios necesarios para un buen desarrollo y fortalecimiento del sistema de Protección Civil.
La Protección Civil, debe entenderse como un todo, las emergencias, desastres y catástrofes en Chile deben ser atendidas en forma integral, coordinada y por sobre todo dando prioridad a las reales necesidades de la comunidad que se ve asolada por eventos de naturaleza antropica o natural.
Antaño los organismos de respuesta accionaban en forma independiente y con celo en sus funciones e información que podían emanar hacia otras organizaciones o instituciones vinculadas a la Protección Civil, sin considerar y/o priorizar factores ajenos a los relacionados a sus propias instituciones, incluso aún cuando sus acciones de respuesta podían generar efectos negativos sobre la comunidad que no se veía directamente afectada por el evento.
Resolver lo anterior requiere de voluntades, del entendimiento que las emergencias no solo afectan a la comunidad directamente relacionada al evento, sino también vulneran a la comunidad que normalmente está inserta en el medio ambiente donde esta se genera, algunos ejemplos: los incendios no solo son materia de bomberos; históricamente es la institución el organismo técnico de respuesta ante estos eventos, sin embargo se debe entender que son parte de un sistema integral, un eslabón más de la cadena de organismos, que debe responder a esa emergencia y velar por la protección de toda la comunidad; que existen roles y funciones claramente definidos por ley con competencias establecidas, por ejemplo para decretar la evacuación de la población, definir y trasladar a los albergues y la movilización de recursos adicionales para controlar el avance del evento que vulnera.
A la fecha existen una serie de iniciativas conducentes a resolver los dos primeros factores o elementos que son barrera para un buen desarrollo y fortalecimiento del sistema de Protección Civil en Chile, convenios de cooperación entre las Instituciones de respuesta, Universidades, FFAA, Privados y organismos del estado, en conjunto con el organismo rector de la Protección Civil en Chile ONEMI; lo que permitirá estandarizar conocimientos y lenguaje en la materia.
La voluntad de las personas que integran hoy las Instituciones, puede ser la barrera más difícil de sortear, mientras no exista entendimiento de que la comunidad necesita de un sistema integrado en todas sus partes con objetivos, roles y funciones claramente definidos en todos sus actores y principalmente con prioridades claras en la protección de las personas.
Quizás resulte algo complejo avanzar en la materia, sin embargo las nuevas generaciones han internalizado el concepto de Protección Civil de una manera diferente, el acceso a las redes sociales que nos permite difundir y manejar información al instante de las emergencias, catástrofes y desastres que nos asolan ayudan considerablemente a sensibilizar a los actores de que se debe aunar esfuerzos y recursos para conseguir un sistema integral. Por otra parte los acuerdos globales, marcos de acción y la evolución global, han generado conciencia en la autoridad política y la misma comunidad como base del Sistema de Protección Civil, para incorporar conceptos como reducción de riesgo de desastres “RRD” con una gestión correctiva y prospectiva propia de todo proyecto, esta última es la única forma de asegurar la sustentabilidad de proyectos y mejorar la calidad de vida de las personas; la Política y Economía del estado comienzan a cruzar líneas de acción en la materia, dando claras luces del nacimiento de una política de Estado apropiada para conseguir los objetivos planteados a nivel global.
En Chile la ley sobre puesta en marcha de la Agencia Nacional de Protección Civil, requiere para asegurar su éxito, por sobre todo sortear la barrera de la voluntad de las personas que conducen hoy las instituciones, pero también requiere de que en forma paralela se avance a pasos de gigante en materia de capacitación, estandarización y por sobre todo inclusión de todos los actores de un Sistema de Protección Civil que en oportunidades por pequeñeces o mezquindades no prioriza adecuadamente su accionar en pos de la tan anhelada calidad de vida de nuestros compatriotas.
Lo anterior nos permitirá proyectar avances sustanciales en la materia, alcanzando la tan preciada conciencia pública y privada sobre auto cuidado y/o cultura preventiva, que indudablemente nos permitirá a largo plazo gozar como país de menores costos en materia de gastos por concepto de emergencias y cifras positivas en inversión pública y privada que garantice mayores y mejores condiciones de seguridad para el País.
Cristian Gallardo Viveros
Director Regional Magallanes y Antártica Chilena
Oficina Nacional de Emergencia
Ministerio del Interior y Seguridad Publica, Chile